miércoles, 19 de agosto de 2009
RENOVARSE O MORIR
Ayer, después de unos cuantos meses, hablé con una amiga de Madrid que actualmente vive en Luxemburgo. La conocí en Bremen en el 99, y es de esas personas con las que tuve un feeling inmediato, y a pesar de las distancias, la amistad perdura después de los años, y aunque nos tiremos un año sin vernos, cuando lo hacemos es como si hubiéramos estado hablando el día anterior. Pero a lo que iba. Conocimos a otra chica de Madrid, con la que también tuvimos mucho contacto, hasta que se marchó a vivir a Alemania y ahí perdimos el rastro. Y ayer, hablando con María, me dice que ha conseguido localizarla a través de Facebook. Hay que joderse. Me quedé alucinada, porque precisamente hace no demasiado, hablando con no me acuerdo quien, comentábamos el tema, me decía que todo Dios aparece en Facebook, que ya la gente no se pide teléfonos sino el Facebook y que se ve que si uno no se planta allí no está ni en el mundo. Y yo, que si bien he oído hablar de ella, no sé muy bien para que sirve esa historia, y que con utilizar el correo electrónico y el messenger medio mal y conseguir subir algunas fotos por aquí doy por finalizados todos mis avances en materia tecnológica, me quedo con cara de vaca que mira al tren ante tanto y tan rápido avance en materia de cacharrería cibernética en general. Y a pesar de que pienso que Internet ha sido uno de los mayores avances de los últimos tiempos y que no voy a negar las ventajas de este tipo de comunicación, sigo echando de menos los tiempos en que iba al buzón a ver si había carta de alguién que anduviera por ahí, y el placer que me suponía recogerla, palparla para ver si estaba abultada, porque eso significaba que había mucho que leer, observar el sobre, el sello, el trazo de la letra en el sobre, y por fin, abrirla y leerla tranquilamente sentada en el sofá. Yo escribía muchas, y contestaba todas. En cambio ahora, para qué escribir cartas, si ni Dios va a contestarlas...renovarse o morir!! Es lo que hay. Y en esas andamos...pero no estoy en el mundo, no tengo Facebook :-)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Luego no existes (existimos)
ResponderEliminarCreo que podré(mos) soportarlo.
ResponderEliminar