


Primera parada del viaje: Poitiers. Teníamos el campamento base en un B&B supuestamente "cerca" de allí (Chabournay, que resultó que estaba donde Cristo perdió el mechero). Poitiers me sorprendió gratamente. Toda la parte vieja es preciosa, aunque como otras muchas ciudades de Francia, tiene cierto aspecto de decadencia, de haberse parado en el tiempo.

Chabournay: una muestra del granero de Francia. Como no podía ser de otra forma, al otro lado del camino había un campo de girasoles.

Chauvigny: tiene una ciudadela medieval en lo alto del pueblo, pero salvo la un par de iglesias, el resto está en ruinas. En una de las torres había un espectáculo con rapaces. Aitor lo vió, y yo me quedé en una terraza escribiendo postales, por si las moscas...

Abadía de Saint Savin.

Angles sur l'Anglin. Uno de los pueblos más bonitos que vimos. La pena es que cuando llegamos empezó a nublar y a llover un poco. Vimos el pueblo y nos tuvimos que marchar a Poitiers a cenar, porque a las 8'30 de la tarde ya no había un alma en la calle ni nada abierto...y eso que era uno de los sitios con más encanto de la zona...todo se resume en: es Francia.

Futuroscope. Estabamos a 10 km, y pasamos un día allí. Está bien si se anda por la zona. Pero no merece hacer muchos km para ir expresamente allí.
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