
Y de vuelta a Poitiers, pudimos ver un atardecer precioso.


Y como siempre, no hay mal que por bien no venga. Después del intento fallido de Ussée, llegamos a Chinon. Muy, muy, muy bonito. Si hubiesemos entrado en Ussée, no hubieramos llegado a Chinon (si uno no se consuela es porque no quiere).

Castillo de Ussée. Con este castillo nos llevamos el mayor cabreo del viaje. Después de hacer una kilometrada para verlo, llegamos a eso de las 18.15 de la tarde, y nos dijeron que no podíamos entrar, porque el castillo cerraba a las 19h y las entradas se vendían hasta las 18h. Y allí que nos quedamos, con cara de bobos y cabreo, echando un par de fotos al exterior, y dando la vuelta de la misma. Y mi pregunta es: ¿a quien le importa que yo vea el castillo en un tiempo X??? Que me vendan la entrada, y a las 19h me echen los perros, que no protestaré, pero que me la vendan!! Lo dicho, es Francia...




Loches. Nos encantó el pueblo entero, no sólo la ciudadela y el castillo.

Otro pueblo de tres casas (Verneuil sur Indre), con su correspondiente castillo.


Catedral de Tours. Impresionante, por dentro y por fuera (cómo no, había un andamio en plena fachada...).
No hay comentarios:
Publicar un comentario