lunes, 20 de julio de 2009
"El amanecer lo encontró frente a aquel mar que conocía todas sus penas, intentando descifrar si el sabor salado de su boca provenía del salitre que impregnaba el ambiente o de las lágrimas silenciosas que se colaban por la misma, hasta que todo el ahogo que llevaba dentro alimentado por miles de sentimiento contradictorios se hizo mil pedazos y estalló con un grito desgarrador y las lágrimas silenciosas ya no fueron tal, sino un sollozo convulsivo y liberador,..."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario